Como cada viernes a medianoche
Mientras buscas en brazos perdidos mi aliento, yo sigo soñando contigo, besando labios ajenos y rogando que seas tú.
Ámame en silencio, con sigilio cada vez que doblas la esquina y le das la espalda al viento para verme, ocultándonos de la gente y del amor.
¿Te escaparías conmigo?
Huyamos de todo esto, del viento, de la extraños. Vámonos donde nadie nos conozca, donde ya no haya más miedo ni más dolor.
Ámame en silencio, con sigilio cada vez que doblas la esquina y le das la espalda al viento para verme, ocultándonos de la gente y del amor.
¿Te escaparías conmigo?
Huyamos de todo esto, del viento, de la extraños. Vámonos donde nadie nos conozca, donde ya no haya más miedo ni más dolor.