Atentado a una virgen
Salió de las clases de actualización que recibía en una universidad Se dirigía a tomar el taxi que la devolvería a su habitación con una sola cómoda, un velador y su cama; las únicas pertenencias que tenia y tendrá hasta su muerte.
Ya cerca de las ocho,en el paradero esperaba,con la timidez en sus ojos,un taxi seguro y confiable, mientras repetía sus lecciones aprendidas y sostenía con su mano derecha un pequeño rosario en forma de pulsera.
Ya cerca de las ocho,en el paradero esperaba,con la timidez en sus ojos,un taxi seguro y confiable, mientras repetía sus lecciones aprendidas y sostenía con su mano derecha un pequeño rosario en forma de pulsera.