Papá
Papá se fue de la casa. Literalmente. Se mudó al tercer piso, cuando mi madre hizo bolitas su ropa y la colocó en bolsas de plástico negras en la puerta de su oficina. Lo hizo sin ninguna lágrima o compasión. Se acordó de llorar al segundo día al despertarse y ver su cama vacía.
Nunca nos dijo nada a nosotros, es más hasta el momento no nos ha dado la cara.
Nunca nos dijo nada a nosotros, es más hasta el momento no nos ha dado la cara.