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No, no me vuelvo a enamorar
- Oye mira este video.
- Ya lo hice,. Lo he visto 11 veces en un rato.
- Mi otro amigo lo ha visto más de treinta veces en una noche.
- Es que está bravaso.
- Me gustaría verte bailar salsa asi vestido todo metalero.
- Lo haría. Si ellos lo hicieron por qué un metalero como yo no lo haría.
- Risas.
El comercial fue y es lo más genial que ha hecho Sublime. Eso es talento. Ojalá la idea no se haya quedado en una carcajada, sino que también se haya consumido el Sublime duo. Un grande dijo: " La innovación no es cuando la gente se rie, sino cuando se rie y saca el monedero". Brend.
Esperemos que todos los que nos fascina el chocolate , como Sublime, lo compre.
Imagina a ser radio
Hoy tuve mi último seminario obligado de radio. Es el segundo año consecutivo que tenemos el mismo tema en la facultad. Solo Dios sabe porque nos toca esa suerte, en serio son demasiado aburridos, cansados, técnicos que los bostezos y sueños están en todas las filas, hasta los profesores no aguantan ni saben por qué rayos están cuidando a los alumnos que son ya mayores de edad o acaso es para que ni docentes ni estudiantes salgan corriendo del auditorio, sobrepasen el umbral de la puerta, bajen las escaleras, corran hasta la entrada principal del Hotel Sheraton a toda velocidad y digan: ¡Ni más regreso!.¿Qué aprendí en estos tres días? que los expositores están más perdidos que nosotros en cuanto a radio se trata. Pasaron vídeo con muestras de photoshop, estadísticas de por que se segmenta un radio; en fin yo del Decano no les pago nada.
Cuando mis esperanzas estaban casi desechas, cerca a las diez de la mañana de poder dormir estando en primera fila por tardona, entró un argentino de apellido Haye. Se paró frente al micro y contó un chiste. Unos rieron y otros, como yo, solo atinamos a sonreír. Sus diapositivas no traían historia, ni gráficos ni vídeos de la radio. Hablaba de los sueños, fantasías del hombre. Sus imágenes solo encajaban en una galería de arte abstracto y los audios eran propios de su creación. La mayoría no dejó de perder el hilo a un viejo de cabello blanco de hablaba que hay que aprender a soñar, a imaginar, a jugar con la fantasía para poder hacer radio. Una frase que a casi nadie se le ocurrió.
Apelo a lo que dijo: "No hay mejor remedio para el hombre que soñar e imaginar, no hay mejor bien que el de crear y no hay mejor obra que un sueño cumplido".
No creo que el pecado del hombre se pueda encasillar
El juego acaba cuando uno se vuelve cuerdo, cuando regresamos a la realidad más gris que conozcamos.
La gente ya no sueña ya no cree, todo lo quiere ver, tocar y sentir. Una televisión le quita al niño la fantasía de crear su realidad porque ya todo lo hacen por ellos. Ya no hay candidez y dulzura en ellos porque se vuelve el humano incapaz de crear. Involuciona.
No dejemos de evolucionar, no dejemos de soñar. Si una vez alguien nos dice:" Existen demasiados problemas, tantas crisis, tantas muertes, tantos dolores y atropellos en este mundo". Atinen a decir:"En mi mundo no pasa eso, en mi mundo yo creo mi realidad y la traspaso a este lugar llamado tierra. Tú sueñas y tus ideas se quedan en tu almohada. Yo sueño, construyo, creo, hago y mi pueblo vive y es feliz".
Superbailarines
A las 08:10 horas, cinco días a la semana y exactamente cuatro horas con diez minutos de mi vida las paso en mi facultad.
Cada vez que llegamos, caminando o muchas veces corriendo para entrar al salón, veo a los chicos de limpieza con sus escobas recorriendo los pabellones o los pasadizos.
Cerca a las ocho de la mañana, después de leves corridas, caídas y desesperaciones de muchos, es fácil verlos reunidos limpiando el patio central. Están la mayoría, acompañados de sus escobas, yendo y viniendo al ritmo de sus barridas que cualquiera que los vería creerían que están sometidos a una índole ritual y de manera culpable ocultando algo entre sus risas y voces.
- Parece que tuvieran un plan y esperaran todos los días, exactamente a las ocho de la mañana, cuando estamos en los salones para ejecutar lo que ocultan.
- Parece que fueran bailarines ocultos tras esos uniformes grises y azules, claro cuando no está garuando y ellos visten sus ponchos amarillos impermeables.
- Estás definitivamente loca.
- Jajaja, pero míralos bien, parecen ser estrellas de una película musical de Hollywood.
- Sería raro verlos bailar cuando todos están en los salones.
- Fíjate como se ríen y hablan mientras se mueven al compás de su escoba. Míralos bien. Te apuesto si algún día bajamos a las ocho y media los encontramos danzando como los presentadores de realities.
- ¿Cómo los de la tele?
- ¡Exacto! Sé que debajo de esos opacos uniformes son en realidad bailarines profesionales que se ocultan en un disfraz. Sino por qué todos se amontonan justo a esa hora y están paraditos como si fueran a decirles: "3, 2, 1 ¡Bailen!".
- ¡Siii! De hecho ellos tienen el traje de bailarín escondido debajo de su ropa. A lo superhéroes
- Oye...
- ¿Qué?
- ¡Estás definitivamente rayada!
Alma negra
Y dijeron que no había negros poetas o escritores en Perú.
Juan Urcariegui murío cuando tenía 75 años de edad. Uno de sus hijos Juan Carlos Urcariegui Reyes llegó a demostrar que no existen limites para las personas. Actualmente es el General del Estado, brazo derecha del presidente Alan García. Al igual que su padre lleva las décimas en sus venas. El arte por escribir lo heredó de su descendencia, de su padrino Nicomé de Santa Cruz y del ambiente que influyó en sus versos.
¿Qué es un negro?, preguntó
a su madre un niño blanco
cerca de las puertas de un banco
cuando justo entraba yo.
La señora me miró
pero yo pude apreciar
que para disimular
jaló del brazo al pequeño
y por complacer su empeño
yo le voy a contestar.
¿Quieres saber qué es un negro?
Un negro es un ser humano
que tiene padres, hermanos,
hijos, esposa y suegros.
Muy sencillo, ¿no? Me alegro.
Me alegro porque es mi raza
y si tuvo la desgracia
de haber sido esclavizado
caro tributo ha pagado
a la ambición y a la audacia.
Fue también un instrumento
del sadismo de los blancos
y en las tareas del campo
se le trató cual jumento.
Siempre se le tuvo hambriento
hacinado en el galpón
y en la más leve ocasión
el látigo fue su pan.
Muy pocos olvidarán
esta cruel aberración.
Sin asomo de rencor
por lo mal que nos trataron
le diré que nos quemaron
gozando de nuestro dolor.
Y eso no fue lo peor.
Lo juro ante un crucifijo,
quemaron a nuestros hijos
niños así como tú
gozando la esclavitud
con infernal regocijo.
Hoy, aunque tú no lo creas,
no somos libres del todo,
pero pensando a mi modo
no hay humano que lo sea.
Pero ya cuando me vea
delante de un gamonal
hablaré de igual a igual
gritando lo que me plazca
y habrá que guardar la huasca...
o la pasará muy mal.
El mejor reality del mundo

Soy fanática de los dibujos, los veo más que las noticias. Es que es indudable que nos hacen reír y volver a sentirnos como mocosos absortos mirando la pantalla mágica.
Isla del Drama lo veo hace más de un año, a pesar que ya acabó el dibujo animado. Me pareció diferente del resto. Satirizaba los realities en sus 26 episodios que duró.
Si hicieran, en la vida real, un reality, como ese, pagaría por verlo en vivo y en directo.
Acá les dejo tres vídeos de la semifinal (capítulo 25) que me pareció los mejores, ridículos y repugnantes, desafíos que hicieron.
Mi parte más divertida peñizcarle la tetilla a un oso, que acompañó la serie hasta el final. Otro de los mejores capítulos es la final donde aparecen, como una cereza a la torta, los famosos y graciosos tiburones capaces de quedarse admirados ante
Happy day my blog
Si se quiere, se mata
Se armó de valor y le contó, claro, después de los desmayos, gritos y lisuras que hizo y dijo su madre al enterarse del nuevo miembro en la familia. Al final tuvo una preciosa bebé, después que se casó. Fue la única condición que su madre puso. Lo cierto es que tuvo suerte. Su, ahora, esposo la adora hasta el día de hoy.
Facebook Vs Hi5
Did you visit Arequipa?
Reconozco que he viajado, o viajo, con cierta frecuencia porque me aburro estar en una ciudad con el cielo de panza de burro, como llama un gran profesor a Lima.
Entre las dichas entendí que mantener esa ciudad, como una tasita de té; cuesta. No llegué a conocer el cañón del Colca, me hubiera costado el pasaje de regreso. Pienso regresar a la ciudad dentro de algunos años, pero llegar como los ancestros: caminando.
Desde que llegué me acordé que una vez en Huaral probé, a los 15 años, el rocoto relleno y quise hacerlo donde mejor lo conocen.
Definitivamente la sazón no estaba ambientada para un turista con gran gusto culinario como es el peruano. Nadie nos puede engañar a la hora de sentarnos a la mesa y muchas veces, creo a la mayoría que le ha sucedido, no le da ganas de pagar la cuenta, no muy barata, al ver que su comida no fue la gloria del sabor.
En ninguno de los restaurantes que fui me dejó un gran amor a la comida arequipeña y eso que cada día cambiaba de restaurante buscando el mejor.
El recuerdo más grato que me llevo es haber conocido un volcán (desde lejitos), haber probado el queso helado, que fue lo único de lo que me arrepentí de no pedir repetición, y de no haber encontrado a nadie que me hable en quechua o aymara. Todos hablaban inglés y español. Esperaba a las mujeres con sus fastuosos trajes vendiendo queso helado o recuerditos me digan aunque sea un saludito en su lengua natal.Nadie lo hizo.
Regresaré para viajar a los lugares que no aparecen en las agencias turísticas, a los pueblitos sin sillar o ir a las fiestas tradicionales, a las que pensaba asistir y que los taxistas ignoran si se celebran ahí o no lo quieren recordar.
Definitivamente Arequipa es "otra" ciudad que se pierde entre el turismo internacional y a veces dejan de lado el orgullo de ser peruanos, de haber nacido en un volcán andino y de llevar el nombre traducido del quechua: "Si, aquí quédate".
Atentado a una virgen

Vivir para contarlo
Eran la una de la tarde de un lunes 13 de febrero. Corría el año 1995 y la guerra del Cenepa había empezado 19 días antes. En la selva del Ucayali, 6 tripulantes volaban en un helicóptero llevando provisiones y armas. De pronto, sintieron un fuerte golpe en la parte trasera del helicóptero. Las ametralladoras ecuatorianas les aclararon rápido lo que pasaba. La nave había sido derribada por artilleros. José Luís Mosquera Soto, al igual que sus dos hermanos, desde muy pequeño había tomado la decisión de ser militar y a sus 27 años era, con inocultable orgullo, primer suboficial y radioperador en aquella misión.
No entendía que sucedía hasta que sintió como el helicóptero daba vueltas a una gran velocidad, mientras el piloto trataba desesperado de maniobrar aquella máquina que se precipitaba a tierra para salir ilesos. Gracias a la pericia del piloto, las seis personas salieron del helicóptero con vida, ayudándose unos a otros, antes que la nave explosione. Sin embargo, lo peor estaría por venir. ¿Cómo sobrevivir en una selva densa, sin alimentos, con heridas abiertas y desorientados?... ¿Como saber cuándo va a venir la ayuda?... ¿Cómo saber hasta donde se puede resistir?
Lo único que hicieron fue caminar guiados por un río que encontraron y por la luz del sol. “Solo teníamos el fin de salir de ahí con vida, pero el dolor de los golpes, los gusanos en nuestros cuerpos empeorando nuestras heridas nos impedía seguir juntos. Poco a poco unos fueron avanzando más despacio porque sus cuerpos no les permitían seguir al ritmo de los demás y con la esperanza de alcanzarlos se desviaron del camino o se fueron quedando por el dolor de sus heridas. Fue duro alejarnos, pero era necesario; la idea era llegar y pedir ayuda por los que estaban aún en la selva” recuerda
Pero pasaron los días y la ayuda no llegaba. A veces trataban de hacer señas a los helicópteros que pasaban, aunque los invadía el miedo pues podían ser del bando enemigo. José Luís Mosquera termino siguiendo al Teniente Gutiérrez, aunque seguirle el paso en la selva fue complicado. Los demás se fueron quedando en el camino. Los días pasaban y la ayuda no llegaba, las heridas empeoraban. Los cuerpos, incluso, ya emanaban olor a podredumbre. Así pasaron once días y José Luís Mosquera caminaba solo, adelante, no había probado alimento desde el día del accidente y solo el río del cual se guiaba le daba las fuerzas necesarias para seguir caminando. Casi había perdido las esperanzas; hasta que pudo divisar un helicóptero que volaba al ras de la copa de los árboles. Busco hacer señas y con las fuerzas que le quedaban saltó y gritó, para que lo pudiesen divisar. El helicóptero pudo reconocer las señas. De inmediato lo ayudaron, su cuerpo estaba infectado por los huevos que los insectos que habían estado carcomiendo sus heridas habían dejado dentro de su piel.
La nave que lo rescató lo transportó al distrito de Ciro Alegría y de ahí a Lima. Al poco tiempo, encontraron también, gracias a sus datos, al Técnico Pasapera, aún con vida. Los demás, lamentablemente, no corrieron con la misma suerte. De las cuatro personas restantes solo encontraron los cuerpos del piloto y el Teniente Gutiérrez. Los cuerpos del Capitán Díaz y del Teniente Gonzales nunca fueron encontrados.
Cuando José Luís Mosquera fue encontrado ya se había firmado la declaración de Itamaratí el 17 de febrero del año 1995. José Luis Mosquera, pese al paso inexorable del tiempo, tiene el recuerdo fresco de esas 264 horas herido, perdido, internado en la selva sin saber que sobreviviría para contar su experiencia que le ha dejado secuelas físicas imborrables: cuatro operaciones a la rodilla y una artritis que va ganando, a plazos, la batalla y deteriorando su salud.
Ahora tiene 40 años, está casado y es padre de tres hijos. “Lo que nos pasó fue como una película de ficción, solo que esta vez nosotros fuimos los protagonistas”, me dice ahora en su vivienda de dos pisos, sentado con algunos kilos de más en su sala con un vaso de gaseosa en la mano y la mirada fijada exactamente en ningún lugar.
La vida es bella
Con mis pies helados y el alma en un hilo descubro mi vida a través de una canción que me la cantó la otra vez una estatua de plata. Si yo tuviera el alma de sus ojos tristes, perdidos y hermosos en su fantasía, sería feliz.

Metáfora de un limón
La tristeza de Eva
Return
Hoy te vi y me derrumbe al ver tus sueños caidos.
Hoy te vi y supe lo frágil de tu cuerpo implorando no más pena, no más dolor.
Hoy te vi sin esperanzas y me vi sin ti,
que ya no quise volver a verte.
Quise borrarte o borrarme a mi de ti.
Hoy te vi y quise explicarte en un soplo un mundo.
Quise contarte tu sueño creado.
Hoy te vi y lo volveré a hacer... mil veces más.
Si te pierdes, yo te encuentro
ANTONIO:
G.l.e.n.n:
Que se perdió entre sombras.
Que no encontró la salida.
ANTONIO:
Dejé de prometer
Ya no pensaré en quererte cuando se apage la luz, ni dejaré que te escabullas sobre mis pantaletas, ni mucho menos cederé a tus besos secos.
Dejaré de olvidarte cada vez que me despido porque dejarte es mi infierno. Dejarte de querer sería como una canción que no hable de tus ojos, de tus arrugas, de tus recuerdos.
Prometo no llamarte a viva voz cuando deje de gritar.
Prometo no buscarte mientras tu alma recorre el mundo, descalza de tanto andar, de tanto amar.
Si la vida daría mil vueltas yo regresaría a ti cada fin de año.
Buscaré mi planeta plano en el cual mi mundo no gire paralelo al tuyo, recojeré mis huellas mientras tu alma recorre nuevas camas llenas de amores fortuitos.
Aprenderé a recorrer mi cuerpo tantas veces como viajo por bus, por poetas tristes, poetas de un centavo.
Regresaré a ti cuando ya no puedas verme, cuando tu cielo grite mi nombre mientras te hacen el amor y mientras yo entro en una habitación de cuarta.
Regresaré a ti cuando deje de frecuentarte cada mil años para que me remuevas la piel y me desgarres las almas que no me dejan quererte.
Regresaré cuando deje mi hobby favorito, verte desahuciado y caido en tu propia culpa.
cuando te sienta mio regresaré, mientras tanto escribiré cada paso mal dado, cada plegaria tuya por morir de amor mientras yo, me desahogo en tu mar.
Dos es menos que uno


